domingo, 26 de mayo de 2013

Tema 13


La energía eólica del futuro se prueba en el ‘mar’ de Madrid

Existe un océano en Madrid y está en la Avenida del Arco de la Victoria, junto a la Ciudad Universitaria. Un piélago en miniatura de 100 metros de largo por casi cuatro de ancho. Lo alberga la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Navales de la Universidad Politécnica. De pronto, un zumbido, y la enorme pala que hay en el extremo de este mar empieza a moverse adelante y atrás, agitando las aguas, creando un tren de olas que van a estrellarse contra la maqueta, de unos cuatro metros de alto, de un molino eólico flotante, colocado en su centro. "Hemos comprobado que —los molinos reales— resisten olas de 31 metros de altura, como las que azotaron las costas del Índico en el tsunami de 2004", explica Juan Amate, ingeniero industrial y responsable de tecnología offshore en Iberdrola Energía.


Esta piscina es en realidad el Canal de Ensayos Hidrodinámicos (Cehinar), inaugurado en 1967 y banco de pruebas de buques de todo tipo. Para llegar a las instalaciones hay que atravesar un taller donde se fabrican las maquetas y en el que se amontonan cascos y quillas de madera y plástico. Ahora, la empresa eléctrica prueba en esta piscina sus diseños de aerogeneradores marinos, un intento de sacar partido de la energía de las corrientes de aire que soplan sobre el mar y que en el caso de España son muy aprovechables, especialmente en la provincia de A Coruña.
El potencial de la energía eólica marina es abrumador. España, que junto a Alemania está a la cabeza europea en producción de energía eólica.


Cada armatoste de estos es una especie de molino de entre 1.750 toneladas y 3.300 que reposa sobre un flotador de 750 a 1.000 kilos que está anclado al lecho marino por ocho cables de acero.
Pero antes de construir un diseño para probarlo en mar abierto se hacen estudios con modelos a escala, como el usado ahora. En contra de lo que podría esperarse, la estructura apenas se agita, solo un leve movimiento a los lados. "Es lo que la diferencia de otras cimentaciones flotantes", explica Juan Amate. Esta estabilidad le permite aguantar hasta en las condiciones más extremas. "Cuanto más grande sea el límite operacional más días al año podrán estar en funcionamiento".

Cuando las pruebas exceden la capacidad del canal, los ensayos se trasladan al Centro de Experiencias Hidrodinámicas de El Pardo, un organismo autónomo del Estado adscrito al Ministerio de Defensa. "Tiene un canal de ensayos de 150 metros de largo por 30 de ancho y es uno de los cinco más importantes del mundo —los otros están en Corea del Sur, Japón, Noruega y Alemania—", afirma el ingeniero de Iberdrola.


La primera vez que se instaló uno de estos aparatos fue en verano de 2009, en la costa de Noruega. Su montaje se efectuó en el mismo lugar donde se iba a colocar y fue una operación compleja para los barcos y grúas que unieron sus piezas en alta mar. "El proceso se simplifica y reduce los costes, que provienen en su mayoría del transporte e instalación. Ese es precisamente nuestro punto fuerte".

Opinión:

Noticia relacionada con el tema 14 y la evolución de las energías que utilizan las empresas. 

En el fordismo se basó en energía fosil e hidroelectricidad innovando con lo que utilizaban antes. En la actualidad surgen numerosas energías sobre todo renovables y que no contaminen por el tema del cambio climático y también para innovar aunque tiene costes elevados que hace que muchas empresas no contribuyan con el medio ambiente y se "acomoden" utilizando las energías mas baratas pero también mas contaminantes. 

Es un tema sobre el que discurrir pues con ayudas o subvenciones quizás más empresas se comprometerían a utilizar energías renovables. 

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